Tengo un problema bastante gordo con el desgaste de pantalones. No me refiero a los bajos roídos por los paseos bajo la lluvia, me ocurre en otra parte más innombrable. Debido a este pequeño problema no encuentro con facilidad unos pantalones que me duren más de dos meses. Cuando estuve con el guapo en Dublín me compré dos vaqueros y ninguno de los dos ha aguantado más de dos meses.
Al ver las rebajas todavía presentes en algunos escaparates de mi barrio, el sábado tras la limpieza semanal me acerqué a un comercio en busca de una marca que no perteneciera a ninguna de las cadenas pobladoras de la Gran Vía. En la tienda sólo tenían un tipo de vaquero, me lo probé y no me convenció la percha, pero su comodidad me desbordó. Al intentar buscar la cintura y encajarla a la mía, mis peores temores se confirmaban, pantalón sobaquero. ¿Qué debería hacer?, ¿debería llevarme por la comodidad o debería demonizar el vaquero-braga-faja?
Al final me lo compré. Dije porqué no, alguien con tanta clase como yo es capaza de volver a ponerlo de moda. Espero que no me ciegue la corrupción y acabe en prisión como Julián Muñoz.
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08 marzo 2010
Vaquero-braga-faja
Publicado por Anαβ a las 0:49 1 comentarios
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