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05 octubre 2007

6-lined-rainbowed alzacuellos


No hay quien me entienda, hay algunas veces que no pararía de escribir a pesar de que es algo que me cansa demasiado. En cambio esta última semana no ha habido manera de sentarme enfrente de mi pantalla ACER y escribir todas las ideas que he tenido, todo lo que me ha escocido en mis heridas. Así que seguiré con la terapia.

Lo primero que quiero sacar del tintero es una reflexión que me surgió cuando hice la visita rápida a Roma. La verdad es que no se si puede llamar visita o “Duty Free in the City”, este vista general de la capital italiana consistió en coger un mapa de la ciudad en el punto de información del aeropuerto y preparar una quema de suela en el tren de 25 minutos de camino a la maratón.

Ya había estado en Tercero de B.U.P. en Roma, pero debido a este viaje burbuja no recordaba donde estaban muchas cosas que visite en Italia. Ya lo sé que tengo que ser muy corto pero es que la memoria no es un punto fuerte de mi inteligencia, si existe algo de eso en la nuez que tengo detrás de lo ojos. Tras tanto rollo, sí os voy a decir que hizo aparecer este sarpullido que ahora tengo que arrascarme. Fue la cantidad de curas que se pasean por Roma vestidos de servicio, ya sé que es una estúpida animadversión pero me escuece. No me escuece que muestren lo que son, me parecen estupendo que se sientan orgullosos de su condición laboral y por lo que implica de su condición sexual (abstinencia), lo que me escuece es que luego obligan a los homosexuales católicos que lleven su condición sexual encubierta y además no la practiquen. Diréis que no te obligan, si lo hacen porque si quieres ser un católico “de la otra acera” también debes cruzar la acera religiosa y no pertenecer a esa unificadora iglesia.

Así que he decidido mi atuendo para carnavales. Un pantalón blanco, y una camisa blanca en honor al alzacuello que visten mis orgullosos compañeros. Si porque creo que esa limpieza espiritual que lucen en la parte alta de su camisa debe estar en todo el cuerpo cuando se obra bien. Sí, porque no rodear de pureza espiritual todo lo que para ellos es creador de pegado, nuestro maravilloso cuerpo. Y mi alzacuellos será 6-lined-rainbowed, para demostrar lo orgulloso que estoy de mi condición. Con esta imagen no quiero ridiculizar a nadie, no quiero deteriorar ningún símbolo, quiero que todos seamos más tolerantes con todo el mundo. Ser tolerante no significa entender lo que inteligible por nuestro “nuez”, sino todo lo que se da alrededor de nosotros; absorber, digerir y comprender… si eso es ser tolerante, comprender.

A todos los demás que no “comprendan” les obligo a vestir un traje negro, completamente negro, con un alzacuello a juego. Sí que vistan de negro riguroso. Pero este negro no puede ser el del ébano del mástil de un violín, ni el de la piel de una preciosa mulata, ni el del valioso petróleo, ni el del brillo de la tinta de una pluma. No, ninguno de estos se merece vestir a la intolerancia. Les destierro a ese negro que intentas hacer en la guardería sumando todos los colores que tienes en el estuche. A ese intento fallido que no es negro, no es marrón, es una mentira. Sí porque siempre he escuchado que todos los colores sumados forman el blanco absoluto, y no se consigue. Les condeno a vestir ese negro que debería ser blanco, y sobre todo luminoso, y es todo lo contrario es sucio e impuro. Eso es, que vistan con la mentira del “negro sucio”.


PD: Otra cosa que quiero remarcar es que nosotros también debemos ser tolerantes, por muy intolerantes que sean los demás. No es justificación de hacer las cosas al revés, que los demás actúan igual. Así que solo quiero decir a mis feligreses que no me gustó nada lo que ocurrió este año en la inauguración del Europride. La tolerancia no esta sólo referida a la condición sexual.

25 septiembre 2007

Si es blanco y en botella...


Hoy voy a ejercer mi derecho de Maricón o la libertad que nos tomamos muchas veces para sacar del armario a alguien que no conocemos a penas y, según los prototipos que tanto criticamos nosotros mismos, lo nombramos reina de nuestro orgullo.

Ya estoy en la tercera semana de curso de inglés en Malta. En estas tres semanas he tenido un profesor diferente por semana. No es que me gustara la idea pero es la manera de trabajar de la escuela así que tendré que aceptarla. La primera semana tuve como profesora una chica joven muy simpática con la que creo que hice muy buenas migas, la verdad que me dio pena que se fuera y tenía miedo de lo que podía aparecer. Pues todos mis temores se cumplieron a la semana siguiente cuando por la puerta apareció un señor mayor. Era maltés y la verdad que el inglés que hablaba podía ser el mío con un buen tiempo en un “real” país anglosajón. La verdad que me resigné a tenerle las dos últimas de curso aquí. Pero este lunes hubo sorpresa. Teóricamente iba a volver el hombre para darnos esta última semana, pero cuando llegue a clase no había nadie. No estaba ninguno de mis compañeros ni el profesor, bastante extraño. Aproveche para ir al baño y cuando regresé al darme la vuelta un chico moreno, alto y gordito se acercaba hacia la clase.

La verdad que mi gusto después de este periodo de abstinencia ha bajado sustancialmente el listón, pero por ahora es algo que se puede solucionar con el sustituyente calórico (con esto quiero tranquilizar a quien no se debe poner nervioso). El chico era aceptable, nada para tirar cohetes pero pasaría mi listón visual actual. Nos sentamos y nos presentamos, iba a ser mi profesor durante la próxima semana. Ya me di cuenta de cierto cojeo cuando le eche la primera ojeada, pero hay que tener siempre cierto escepticismo. Pero poco a poco se fueron descubriendo diferentes maneras que cercioraban mi primera opinión. Una muñeca con el freno roto. Un movimiento teatral en sus brazos para solo describir que nació en Gozo. Un brillo celeste que creaba una segunda pupila en sus ojos. No sé a vosotros pero según mi experiencia personal normalmente si tiene pluma, o es una gallina o es maricón y a él en concreto yo no le vi en ningún momento pico.

Tras estar hablando unos cinco minutos apareció la primera de mis compañeras. Fueron apareciendo escalonadamente hasta que tuvimos la clase al completo. Sobre todo estuvimos hablando, ya que según lo que estoy viendo gramática no vamos a estudiar mucho. Sobre todo porque en clase todos tenemos la lengua bastante ejercitada y no nos cuesta decir burradas lingüísticas, nos limitamos a entendernos entre nosotros. Mi carrerilla en darlas cosas por sentadas se vio frenada por un freno en forma de palabra, girlfriend. Girlfriend!. Este hombre puede engañar todavía a un señorita. Espero que no elija cambiarse el apellido por este palomo.

Me intenté autoconvencerme de que había juzgado precipitadamente. Pero no, me niego. Fueron apareciendo más detalles a lo largo de la conversación que declaraban a gritos, Maricón. Tiene una relación bastante cercana a su madre. Canta en un coro. No le daba corte ponerse a cantar delante de toda la clase con una voz aguda. Le gustaban los musicales. Le gustaba Eurovisión. Tenía una complicidad aplastante con las chicas de la clase. Cada “friend” que aparecía en su discurso en la siguiente frase se convertía en el pronombre “she”. Para mi muchas de estas cosas son más que determinantes para diagnosticar una cojera por pérdida de aceite.

Anyway, cada uno elige su camino así que yo tampoco voy a juzgar la integridad de nadie por ocultar, en mi opinión, su clara condición sexual. Además todo es más fácil si se ve desde el punto de vista de la libertad que hemos alcanzado en España. Un dato: en este país no está permitido el divorcio, y si te separas y encuentras otra pareja tu marido puedo acusarte de adulterio. Todo esto ocurre dentro de la maravillosa Europa.

Por si acaso necesitáis reafirmaros en vuestra orientación sexual, aunque para algunos seamos unos desviados, aquí tenéis un video que os hará mover el culo como a Kevin Kline.



Resaca de felicidad

Es una putada estar incomunicado cuando tu cabeza está llena de actividad. Este fin de semana he tenido un montón de buenas ideas para escribir en esta ventana, pero al estar bloqueado cibernéticamente me he sentido censurado. Lo que más me fastidia es que este tipo de momentos hay que aprovecharlos y coger el teclado y explotar. Sobre todo en mi caso que las palabras no fluyen frecuentemente.

La verdad que aún así, ha sido un finde muy productivo ya que he estado en dos islas y he salido dos de las noches. Una de las noches fue divertidísima. Hacia tiempo que no me lo pasaba así. Bailamos hasta rendirnos, y lo mejor de todo fue que no necesitamos ayuda externa de ningún desinhibidor. No voy a mentir, claro que bebimos, sino nos hubiéramos desmayado. Me recordó al curso de Microbiología que estuve en el Puerto de Santa María Estaréis pensando que tuve que ser un coñazo, pero todo lo contrario. Como ocurre en esta clase de actos con gente joven, la marcha va unida de inmediato. Teníamos cursos por la mañana y por la tarde, pero no se reñía con salir hasta las tantas aunque fuera en un local de mala muerte en el Puerto.
En ambas ocasiones aproveche el tiempo de las clases sin escabullirme y rendirme por el cansancio. Y lo mejor de todo es que no hizo falta emborracharse para perder la vergüenza que tenemos socialmente. Se desvaneció y todos nos lo pasamos estupendamente saltando y haciendo lo que para otra gente lo más seguro sería hacer el ridículo. Yo me lo pase genial y la gente que iba conmigo también, ningún morro ni ninguna niñería.

Me niego a creer que el hombre sea un lobo para sí mismo, es mentira, ya que la felicidad se contagia y se transmite. Cuando estamos bailando se acerco una chica de la academia y nos saludo, exactamente no se que hacía ahí. Creo que se había perdido de su grupo habitual, así que se quedo con nosotros. Al principio me di cuenta que estaba un poco perpleja al vernos saltar y bailar canción tras canción, fuera Nirvana, Gwen Stefani o Ricki Martin. Pero poco a poco se hizo de nuestra camada y se animo con nosotros a hacer lo que para otros sería hacer el ridículo. Dejamos la corbata para las entrevistas de trabajo.

Cuando las energías se acabaron y el bar se vacío demasiado nos fuimos en busca de otro sitio pero el cansancio después de la maratón nos secuestro, así que nos fuimos para casa. Al levantarme al día siguiente me encontraba mal, con una extraña resaca. No podía ser del alcohol, supongo que sería del cansancio sensorial del día anterior. Ya se lo que pedir el día que viene cuando salga, una pinta de desinhibidor social 0,0.



PD: Esta posdata es para los periodista de Antena 3 (creo que era de esta cadena el reportaje que apareció en la televisión). Lo que aparece en la palabrería de portería que emitieron, ocurre normalmente en los sitios que hay gente joven ya que va prácticamente unido. Con esto no justifico nada de lo que se ve pero hace falta ser cateto para realizar una noticia con esta clase de bazofia. Lo que hicieron, aunque sea tanta demagogia como lo que ejercieron ellos, es como justificar el cese de ayudas (de becas en el caso de Malta, para quien no lo entienda) a África porque hay niños soldado. Menos criticar las medidas de educación del gobierno y que prediquen con el ejemplo y emitan programas con calidad educativa.