En mi colegio mayor llamaban aquellos hombres en busca de presas en la sala de fiesta a toda cosa, buitres. El término se acentuaba si la obtención del trofeo era a última hora de la noche, cuando la carnaza era parecida a un silencioso desierto.
Por otras razones, yo me he sentido un poco buitre esta semana. El guapo televisivo de esta semana ha sido Pacool. No le he conocido por su contribución al mundo del videoclip, sino por los tristes acontecimientos que han sacudido a su familia. Rastreando su nombre civil he encontrado al guapo realizador.
En estas ocasiones se puede recurrir al "siento habernos conocido en una situación tan desagradable".
La serie a la que estoy enganchado actualmente es 'The wire'. Una serie que no está encasillada dentro de un género policiaco de ritmo artificial. Lo que más me gusta de esta serie es su velocidad. No acelera la trama, no se nota la coreografía de videoclip a la que estamos acostumbrados en ciertas series estadounidenses.
Además de la genial trama, no puedo olvidar destacar a Wendell Pierce. Se sale de los cánones que puedo abstraer de mis miradas perdidas, pero tiene un halo interesante.
Es algo más que evidente que este portal ha sido dado de lado hace unos meses. A pesar de que ello, algún sistema automático anglosajón hace comentarios para recordarte lo vago que eres. En cambio hace unos días recibí en el correo otro comentario. Lo abrí con poca esperanza de encontrar alguna opinión de algún soporte que piense por neurotransmisores y no por bits.
La respuesta si vino de un cerebro humano, y éste era su contenido:
"Panda de gays ésta lucha es originaria de mesopotamia, durante las primeras civilizaciones arcaicas y al contrario de lo q vuestras mentes perversas y desviadas puedan pensar, el hecho de ``meterse mano´´ como vosotros decís, es una muestra de masculinidad desmotrando que son tan hombres y le gustan tanto las hembras q no sienten nada con agarrar cualquier parte del cuerpo del rival a fin de derreibarle."
La entrada a la que hace referencias trata sobre mi atracción por los hombres que practican lucha turca. Sólo puedo decir dos cosas, gracias por la información histórica y esa es la razón por la que me encantan, porque son 'tan hombres'.
No sé si ya comenté que la semana pasada estuve en mi tierra en un encuentro con miembros de la facultad de Químicas. Así como ocurre en todas las salidas de laboratorio, nos echamos la cámara al bolso y cada uno hace su reportaje fotográfico. Lo más curioso es que después nadie ha realizado las funciones de autor en algunos de los archivos.
Pero no hay que negar que algunas veces la casualidad nos regala preciosidades como la anterior. La foto no está muy bien centrada si consideramos a mis compañeros, en cambio, gracias al autor anónimo, he conseguido recuperar la fé en los productos de mi tierra. Menos mal que no estuve en ese bar, me temo que no hubiera seguido ninguna de las conversaciones. Alguien se puede resistir a un HOMBRE como ese.
Mi imaginación podría empezar a crear historias con más calor que cualquiera de Jiraiya. Será mejor que me pegue una ducha fría, y a dormir tranquilito con la compañía infantil de mi oso de peluche.
En el mundo que vivimos de propaganda y marketing todos dudamos de lo que ven nuestros ojos. No voy a negar todo lo que observo, pero sí lo interpretaré a mi manera.
Para continuar con el tema de mis últimas entradas, voy a remarcar un deporte olvidado por muchos, la lucha turca. Siempre me he hubiera gustado que en mi clase de educación física del bachillerato hubieramos tenido unas lecciones sobre este masculino reglamentario juego. Podría indagar en la wikipedia, pero entonces mi imaginación me privaría de sueños debido a las leyes del conocimiento.
Os dejare con una interpretación de manchas psicológica. ¿Qué véis en la escena siguiente?
Ni el matrimonio homosexual ni la fregona van a ser ahora inventos españoles.
Estamos completamente saturados por una campaña de instauración de un mito. Por el momento lo único que puedo hacer es retractarme de los menosprecios que sufrió un actor de las grandes esferas la semana pesada, Kevin James. ¿Por qué será que, a pesar de poseer bastantes ekis de mi lista, no me ha convencido nunca? Haremos un poder.
La excusa para hablar de este actor de serie, es el efecto Clark Kent. Siempre me han encantado los hombres con gafas, aunque nunca he tenido el gusto de realizar esta fantasía. No se me ha dado la ocasión de hacer realidad esta escena de película de finales de los 70. Cuando vi el trailer de 'Hitch' mi cabeza hizo caso omiso a la persona y se centró en buscar en la memoria todos los sueños de mi adolescencia.
La buena genética de mi chico me hace disfrutar cada día de tener un hombre a mi lado sin nada que envidar a cualquier lista. Pero la calidad adaptativa hace que ciertos defectos morbosos no vayan a aparecer a corto plazo (tenía que haber 'pero', después me tacharíais de ñoño falso).
Voy a intentar aprovechar cada minuto. Abro mi bolsa. Busco entre todos los papeles el artículo que había dejado a medias. Ahí está, de la manera atropellada subrayado. De mi anterior repentina intención de aprovechar el día, que ya entonces terminaba. Si de por sí ya me resulta imposible, ahora, a media noche, más. Tarareo la canción de Dido. Levanto la mirada. Esa figura me resulta apetecible. Sólo espero a que se dé la vuelta a ver si la cara acompaña. Sí que acompaña. Llega el tren y veo como él se posiciona para entrar en el vagón. Antes de entrar puedo intuir un patrimonio viril que disfruto simplemente imaginándome.
Entro por la misma puerta que él. Me siento justo enfrente de él. Intento disimilar mi descarado chequeo. ¿Por qué se sienta pidiendo compañía? No entiendo porque despliega su peludo brazo sobre el asiento contiguo. Debería hacerme hueco. Para. No sigas. Tomo de partida el abrazo imaginario. Los nudillos con pelo y sigo brazo arriba. La manga del polo Lacoste le aprieta. Podría parecer que le queda pequeño. El cuello sin ningún botón abrochado. Asoman esos pelos que a todos los fans de osos nos vuelven locos. Sigo descendiendo. Puedo sentir su respiración en la parte superior de la barriga. Esa es mi parte favorita. Pierdo tiempo observándole la tripa. Me encanta verla empujando la tela. Aunque mentiría, si no dijera, que seguí descendiendo. Ahí estaba. Lo que pude predecir era cierto. Debo tragar saliva. Mi prototipo está colmado. Ahora sí que tengo la mirada fija. Nunca sabré que zapatos llevaba.
Despierto de la hipnotización. Espero que él no se haya dado cuenta. Está concentrado en el otro lado del vagón. Puedo ver que tiene la misma afición que yo. Para él, yo soy invisible. Concentrado en una joven de los asientos de al lado mío. Se está relamiendo. Podría traducir en género sus pensamientos. No me lo puedo creer. Se ve como llaman a la bragueta. Nada más imaginármelo, me comporto como el más fidedigno de los espejos.
Llega su parada. Se levanta mi intermedio. Puedo terminar de disfrutar con su fabulosa espalda. Llena el polo completamente. Me encantaría sufrir el suplicio de quitarle tan ajustado Lacoste. Seguramente tendría que ayudarme, porque pararía para disfrutar en cuchara de postre. Se baja del vagón. Incluso su paso entra dentro de mi prototipo. Andar de culturista. Tiene que inclinarse para buscar algo en su apretado bolsillo. Me marcho. Vuelvo a la consciencia en mi parada. Guardo los folios rápidamente. Soy consciente de que suena The Fratellis en el iPod. No he aprovechado esas tantas paradas de metro.
PD: Con esta entrada intento homenajear a Juan Ernesto Artuñedo. Mi lectura únicamente buscaba algo parecido a lo que sentí en el vagón de metro. Él lo consiguió con sus frases cortas. Me cegué. Así que puede ser que me retracte seriamente, y complete la trilogía en mi librería.
No, no me voy a repetir hablando de la película, ya lo hice en su momento. Es una alusión a la canción de las Nancys Rubias, la verdad que el disco no será considerado una obra maestra de la lírica pero es una gamberrada que se necesita de vez en cuando. Serían nuestros hoMohinos Escozios (no es desprecio, es admiración).
En mi pequeño homenaje a su canción “In &Out” volveré a mostrar mis gustos, que para la mayoría de la población serán al revés. En esta pista las Nancys numeran modas o situaciones que en su opinión están In y las comparan con otros Outs. Me dispongo a dar mi In y mi Out a pesar de ser después criticado por engreído, raro y exhibicionista. Mi In es para la camiseta de tirantes blanca Abanderado y el Out para el calzoncillo Calvin Klein Steel. Supongo que la camiseta de tirantes estará fuera de moda y pasada (eso sí, para cierta gente depende de quien la lleve), pero para mí siempre me convencerá un obrero con la parte superior del peto bajada y un lucimiento de etiqueta Alvin. Y claramente un Out para ese calzoncillo, que es muy bonito y con mucho acero en la goma, pero para quién está diseñado. Sé que los modelos de hoy en día al ir al gimnasio y tomar hormonas tienden a disminuir su volumen de entrepierna, pero los demás. Sólo os reto a probarlo. ¿A lo mejor con el uso?, pero un calzoncillo no es como un pantalón que encoje al lavarlo; sí, vale, encoje, pero es que creo que todo el mundo lo lava cada vez que se lo quiero volver a poner.
No he podido encontrar “In & Out”, pero aquí tenéis otra de Nancys Rubias que me gusta también, Maquillate.
PD: Eso no quita que el regalo fuera bien recibido y que un Calvin es un Calvin (ya me sale mi lado más pijo). Gracias para el más guapo.
Me estoy volviéndome tan comercial como Tarantino, ya divido mis entradas en dos diferentes. Haremos un ejercicio de reflexión, ¿qué querrá decir la pirada de analfabeta en su título? ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------(sé que después de esto mis posts se convertirán en desiertos de comentarios)-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Tras tanta línea sin sentido, a parte de ser para perder amigos blogeros, servirá para rallaros con mis metáforas de tercero de E.G.B. Últimamente me acuerdo mucho de la expresión tan española "mirarse el ombligo". Y te acuerdas, como no, cuando no la ves a tu alrededor. Es increible como la gente que nos rodea no es capaz de ver más allá de la punta de su nariz. Estamos empeñados en decir que el hombre tiene como ventaja en la selección natural la capacidad intelectual. No es cierto, eso pudo ser para los simios, los pre-"Sapiens". Nosotros tenemos la cualidad selectiva de crear entramados, relaciones, afectividad, consideración, respeto, educación. Si sustentamos todo en una sociedad, porque no valoramos a la gente sin maldad. Sí, es difícil valorarlo, lo sé; pero que no sé os olvide que somos el animal más inteligente.
Estoy muy cansado de estos seres que no deben tener ombligo. No sé miran así mismo cuando actúan, están preocupados más del daño que les pueden hacer que del daño que hacen. La manera de sobrevivir es matar al vecino. Abandonar el segundo puesto a cuenta de hundir al primero.
Estaré dentro de Matrix, ¿será esta manera de pensar la de los que anteriormente he nombrado?
PD cantada: No sé si he puesto este enlace alguna vez, pero es bestial. Es una versión del "under pressure" de Queen. Canta Annie Lennox y David Bowie. Hay que verlo y disfrutarlo. Sólo un comentario picajoso para José, Lennox se come vocalmente a Bowie. Ya siento las críticas cayendo sobre mi.
Ojeando una página de cocina uno de los comentarios estaba firmado con el sobrenombre anabeta o algo parecido, pero mi estropeado cerebro leyó ANALFABETA. Mi primera reacción fue pensar qué clase de estupido firmaría con este adjetivo, pero luego pensé que sería un buen título para un blog. "Sólo sé que no sé nada" - Sócrates