Si alguna vez tuviera que definirme, una de mis cualidades no sería mi discreción. No es porque vaya dando la nota por donde quiera que vaya, o porque me encante comentar los secretos de mi amigos, o porque tienda a vocear en los bares,... es porque no puedo mantener la boca cerrada respecto a mis cosas personales, a pesar de que quede como un gilipollas.
Cuando ocurre algo que podría no ser políticamente correcto comentar a ciertas personas, comienzo con un autosistema de inhibición. A los dos días coincido con algún amigo, y al enzarzarnos en una conversación más larga de lo normal terminó vomitándole mi vivencia. Claro que esto podría quedarse en tus amigos más cercanos y situación zanjada. Pero no, el señorcito no tiene suficiente. Terminó introduciendo mis idioteces en conversaciones que para nada están relacionadas con el tema.
Esta vez voy a llegar más allá. Voy hacer participe de la última a todo el que quiera leerme. Así todos veréis lo idiota que es analfabeta. Esta semana tras estar una temporada la maquinilla sin haber visto la luz, me dispuse a desempolvar la caja. Como ocurre normalmente, empiezo queriendo recortar un poco y termino disfrutando del aparato como un niño con su coche de juguete. Pero esta vez mi afán de corte llego incluso ‘donde la espalda pierde su nombre’. Es mejor que no intentéis imaginarme con la pierna alzada como Madonna en ‘Hung up’. Sólo tengo que decir que finalmente la reina 'herniada' del pop acabo su sesión de peluquería.
Cuando acabo tengo dos sentimientos enfrentados. Por un lado, la satisfacción de ver que sigo siendo algo flexible, y por otro, la decepción de ver la tripa sin ninguna capacidad de camuflaje. Así que me pego una de las más reconfortantes duchas del año y recojo el resultado de tala masiva. Pero esta vez no se acabó ahí. Lo mejor fue la sensación cuando me puse el calzoncillo. Al intentar recolocármelo me di cuenta de que los pelos se habían dispuesto ocupando los espacios del tejido de la ropa interior. Llegué a la conclusión que durante un mes me iba a poner el boxer a modo de velcro. ¿será así como lo descubrió el ingeniero George de Mestral?
Tras esta idiotez os voy a intentar recompensar con una canción.
31 agosto 2008
Velcro
Publicado por Anαβ a las 19:20 14 comentarios
Etiquetas: afeitar, analfabeta, casa, peluquería, tiempo en casa, velcro
28 agosto 2008
Intento de homenaje
Voy a intentar aprovechar cada minuto. Abro mi bolsa. Busco entre todos los papeles el artículo que había dejado a medias. Ahí está, de la manera atropellada subrayado. De mi anterior repentina intención de aprovechar el día, que ya entonces terminaba. Si de por sí ya me resulta imposible, ahora, a media noche, más. Tarareo la canción de Dido. Levanto la mirada. Esa figura me resulta apetecible. Sólo espero a que se dé la vuelta a ver si la cara acompaña. Sí que acompaña. Llega el tren y veo como él se posiciona para entrar en el vagón. Antes de entrar puedo intuir un patrimonio viril que disfruto simplemente imaginándome.
Entro por la misma puerta que él. Me siento justo enfrente de él. Intento disimilar mi descarado chequeo. ¿Por qué se sienta pidiendo compañía? No entiendo porque despliega su peludo brazo sobre el asiento contiguo. Debería hacerme hueco. Para. No sigas. Tomo de partida el abrazo imaginario. Los nudillos con pelo y sigo brazo arriba. La manga del polo Lacoste le aprieta. Podría parecer que le queda pequeño. El cuello sin ningún botón abrochado. Asoman esos pelos que a todos los fans de osos nos vuelven locos. Sigo descendiendo. Puedo sentir su respiración en la parte superior de la barriga. Esa es mi parte favorita. Pierdo tiempo observándole la tripa. Me encanta verla empujando la tela. Aunque mentiría, si no dijera, que seguí descendiendo. Ahí estaba. Lo que pude predecir era cierto. Debo tragar saliva. Mi prototipo está colmado. Ahora sí que tengo la mirada fija. Nunca sabré que zapatos llevaba.
Despierto de la hipnotización. Espero que él no se haya dado cuenta. Está concentrado en el otro lado del vagón. Puedo ver que tiene la misma afición que yo. Para él, yo soy invisible. Concentrado en una joven de los asientos de al lado mío. Se está relamiendo. Podría traducir en género sus pensamientos. No me lo puedo creer. Se ve como llaman a la bragueta. Nada más imaginármelo, me comporto como el más fidedigno de los espejos.
Llega su parada. Se levanta mi intermedio. Puedo terminar de disfrutar con su fabulosa espalda. Llena el polo completamente. Me encantaría sufrir el suplicio de quitarle tan ajustado Lacoste. Seguramente tendría que ayudarme, porque pararía para disfrutar en cuchara de postre. Se baja del vagón. Incluso su paso entra dentro de mi prototipo. Andar de culturista. Tiene que inclinarse para buscar algo en su apretado bolsillo. Me marcho. Vuelvo a la consciencia en mi parada. Guardo los folios rápidamente. Soy consciente de que suena The Fratellis en el iPod. No he aprovechado esas tantas paradas de metro.
PD: Con esta entrada intento homenajear a Juan Ernesto Artuñedo. Mi lectura únicamente buscaba algo parecido a lo que sentí en el vagón de metro. Él lo consiguió con sus frases cortas. Me cegué. Así que puede ser que me retracte seriamente, y complete la trilogía en mi librería.
27 agosto 2008
Abstracción
No es la primera vez que me he quejado y me quejaré de convertirme en adulto. Me tiene preocupado. No me gusta cómo a medida que nos hacemos mayores, utilizamos el método de abstracción para procesos frívolos, y dejamos de lado el conocimiento. El mismo proceso que nos sirve para sacar conclusiones y utilizar el método hipotético-deductivo nos hace participe de acciones como prejuzgar. Estoy en ese momento en el que sé que el cambio se va a producir, y consecuentemente perderé la inocencia. Me parece sorprendente cómo el proceso que nos genera conocimiento nos coloca un cono alrededor del pescuezo como a los perros.
E intentando generar un link entre la música que propongo y la entrada, aquí os dejo estos dos videoclips. Debido al shuffle del iPod, he caído en el 'cierto' parecido de estas dos canciones,
'The Centre of my Heart' - Roxette
'I Want You' - Savage Garden
Publicado por Anαβ a las 1:55 46 comentarios
Etiquetas: adulto, filosofía, Roxette, Savage Garden, viejo
23 agosto 2008
Ricismo
Publicado por Anαβ a las 11:05 5 comentarios
Etiquetas: bicicleta, deporte, Olimpiadas, telebasura, televisión