15 junio 2008

Telebasura

Habrá que buscar la definición en diccionarios con la palabra “miembra”. Ver la televisión está considerado actualmente como una prueba de paletismo crónico. No voy a defender los programas rosa o del corazón, lo que me gustaría es meter como 2. al fútbol. Parece ser que alguien que se pega a la pantalla para ver una partido del deporte rey es más culto que uno que escucha a Nuria Bermúdez. Sorprendentemente la famosa de los siete polvos es una precursora del movimiento fusión. Ha conseguido unir dos mundos supuestamente completamente antagónicos, no será que no tiene nada de genio y que se parecen mucho estos dos hipnotizadores catódicos.
Una requisito en la nueva adquisición del María Moliner es mencionar la capacidad de absorción de este tipo de contenido. El viernes fui abducido por el partido Holanda-Francia. Me comporte como un aficionado profesional, cerveza en mano, y disfrute de mi sesión de telebasura. La verdad que me divertí como si fuera un hincha acérrimo. Así que únicamente me queda confesarme consumidor de todos los puntos de mi propia crítica.

7 comentarios:

gatchan82 dijo...

el futbol por la tele me pone nervioso. por eso sólo veo a la selección y alguno de los partidos del siglo.
el término telebasura es aplicable a tan alto porcentaje de la programación que ha perdido peso.

¿jueza? ¿arquitecta? ¿ministra? ¿bibliotecario? (sí, sé de uno que en su título dice "bibliotecaria"), ¿por qué no miembra?

Nils dijo...

cerveza? fútbol? TE HEMOS PERDIDO!

Anαβ dijo...

gatchan, por huevos, y nunca mejor dicho, miembro no puede ser femenino. Estoy un poco machista, pero es que lo del fútbol me ha sentado mal.

nils, algún momento Hyde todos tenemos.

Adidas Superstar dijo...

A mi las eurocopas, mundiales y tal también me despiertan la vena futbolera, pero se pasa pronto, no temas.

Anαβ dijo...

adidas, no te preocupes que la vena futbolera desapareció con el dolor de cabeza de la resaca del sábado

finnegan bell dijo...

esto de la tele es como el vino o la cerveza: en su justa medida, puede incluso ser sano. lo malo, como en todo, son los atracones: y es que cinco horas seguidas de salsa rosa/dolce vita eran demasiado.

pero también era demasiado aquella época en la que TODOS absolutamente TODOS los días de la semana había fútbol en la tele.

Anαβ dijo...

finnegan, todo en su medida, el problema es que cada uno tien una regla distinta.