30 octubre 2008

La mínima oportunidad... y el teto

Es alucinante cómo ciertos individuos se alimentan de carroña. No sé si ya lo comenté en alguna entrada anterior, tengo un enemigo unilateral en el trabajo. Por supuesto, que el que firma no es de acero y ha pasado la línea de la tolerancia. Me gustaría chillar.

Ya hace unos meses que una compañera del trabajo me está tocando las pelotas. Toma precauciones si comparo su actual comportamiento con su ataque en ocasiones anteriores. He visto cómo se ha alimentado de migajas con otros vecinos de laboratorio. Este indirecto o comedido ataque es debido a que puede ser que yo posea algún apoyo en el campo de batalla.

Puede ser que toda esta conspiración sea una mala pesadilla o incluso una paranoia. Pero algunos paranoicos como Mel Gibson y uno mismo, podríamos tener razón alguna vez.

PD: Terminamos con un video con letra a destacar. Para él.

7 comentarios:

Nils dijo...

No creo que sea paranoia si ya la has visto hacer lo mismo, aunque más exagerado, a otra gente. Duro y sin piedad, en toda la cabeza, le has de dar.

finnegan bell dijo...

pues no, yo opino como nils. no hay paranoia, lo que hay es prevención. hay que estar alerta, porque este tipo de género (in)humano suele reiterarse en sus comportamientos...

gatchan82 dijo...

hay gente con mala leche y que invierte más tiempo en empujar que en caminar.

Anαβ dijo...

nils, duro no, para que, no merece la pena.

finnegan, tienes razón. Póntelo, pónselo.

gatchan, me ha gustado tu frase, me la apunto.

naturline dijo...

Felicidades por sus post y su blog fantásticas ilustraciones me gusto mucho perderme por su blog. muchas gracias.
Reciba un cordial saludo.

Fennec dijo...

bueno de conspiraciones de esas me conozco unas pocas, la gente es muy retorcida, aunque en mi caso al ser yo el jefe de algunos de ellos les toca ser cautos jaja
fuera energias negativas

Anαβ dijo...

naturline, gracias por tu comentario y siento estar olvidándome de este soporte. A ver si podemos disfrutar de una compañía mutua.

fennec, no creo que llegue a jefe, pero me gustaría verme en esa tesitura.