25 septiembre 2007

Resaca de felicidad

Es una putada estar incomunicado cuando tu cabeza está llena de actividad. Este fin de semana he tenido un montón de buenas ideas para escribir en esta ventana, pero al estar bloqueado cibernéticamente me he sentido censurado. Lo que más me fastidia es que este tipo de momentos hay que aprovecharlos y coger el teclado y explotar. Sobre todo en mi caso que las palabras no fluyen frecuentemente.

La verdad que aún así, ha sido un finde muy productivo ya que he estado en dos islas y he salido dos de las noches. Una de las noches fue divertidísima. Hacia tiempo que no me lo pasaba así. Bailamos hasta rendirnos, y lo mejor de todo fue que no necesitamos ayuda externa de ningún desinhibidor. No voy a mentir, claro que bebimos, sino nos hubiéramos desmayado. Me recordó al curso de Microbiología que estuve en el Puerto de Santa María Estaréis pensando que tuve que ser un coñazo, pero todo lo contrario. Como ocurre en esta clase de actos con gente joven, la marcha va unida de inmediato. Teníamos cursos por la mañana y por la tarde, pero no se reñía con salir hasta las tantas aunque fuera en un local de mala muerte en el Puerto.
En ambas ocasiones aproveche el tiempo de las clases sin escabullirme y rendirme por el cansancio. Y lo mejor de todo es que no hizo falta emborracharse para perder la vergüenza que tenemos socialmente. Se desvaneció y todos nos lo pasamos estupendamente saltando y haciendo lo que para otra gente lo más seguro sería hacer el ridículo. Yo me lo pase genial y la gente que iba conmigo también, ningún morro ni ninguna niñería.

Me niego a creer que el hombre sea un lobo para sí mismo, es mentira, ya que la felicidad se contagia y se transmite. Cuando estamos bailando se acerco una chica de la academia y nos saludo, exactamente no se que hacía ahí. Creo que se había perdido de su grupo habitual, así que se quedo con nosotros. Al principio me di cuenta que estaba un poco perpleja al vernos saltar y bailar canción tras canción, fuera Nirvana, Gwen Stefani o Ricki Martin. Pero poco a poco se hizo de nuestra camada y se animo con nosotros a hacer lo que para otros sería hacer el ridículo. Dejamos la corbata para las entrevistas de trabajo.

Cuando las energías se acabaron y el bar se vacío demasiado nos fuimos en busca de otro sitio pero el cansancio después de la maratón nos secuestro, así que nos fuimos para casa. Al levantarme al día siguiente me encontraba mal, con una extraña resaca. No podía ser del alcohol, supongo que sería del cansancio sensorial del día anterior. Ya se lo que pedir el día que viene cuando salga, una pinta de desinhibidor social 0,0.



PD: Esta posdata es para los periodista de Antena 3 (creo que era de esta cadena el reportaje que apareció en la televisión). Lo que aparece en la palabrería de portería que emitieron, ocurre normalmente en los sitios que hay gente joven ya que va prácticamente unido. Con esto no justifico nada de lo que se ve pero hace falta ser cateto para realizar una noticia con esta clase de bazofia. Lo que hicieron, aunque sea tanta demagogia como lo que ejercieron ellos, es como justificar el cese de ayudas (de becas en el caso de Malta, para quien no lo entienda) a África porque hay niños soldado. Menos criticar las medidas de educación del gobierno y que prediquen con el ejemplo y emitan programas con calidad educativa.